
La Zarzuela es nuestra comedia musical y debería tener el sitio que se merece.
Margarita Marbán
Desde Cámara y Telón hemos tenido la oportunidad de encontramos con Margarita Marbán y Lola Casariego, dos de las cantantes de la Compañía Clásicos de la Lírica que darán vida a los personajes protagonistas de la temporada de Zarzuela que DRAO Producciones subirá a la escena del Teatro de la Latina. Tres serán los títulos en los que el público las podrá escuchar del 7 al 25 de agosto: ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente‘ (7 al 11), ‘La Chulapona‘ (14 al 18) y ‘La Revoltosa’ (21 al 25).
Ambas cantantes llevan la Zarzuela en las venas. La soprano Margarita Marbán debutó como solista a la edad de 15 años en la aclamada ‘Antología de la Zarzuela‘ de José Tamayo. Desde entonces ha pertenecido a variadas compañías teatrales que han llevado la zarzuela por toda la geografía nacional, representando papeles como ‘Katiuska‘, ‘Rossina del Barbero de Sevilla‘ o ‘Marola de la Tabernera del Puerto‘. Además, fue de las cantantes pioneras en la introducción de los musicales en España, poniendo voz al personaje de Éponine, de los ‘Miserables‘, en el año 92. Su principal ocupación actualmente es la difusión de la Zarzuela con la compañía Clásicos de la Lírica para DRAO Producciones.
Lola Casariego es una cantante lírica con una amplia carrera operística internacional, habiendo pisado escenarios como el del Teatro Verdi de Trieste, Teatro Real de Madrid, Opera de Marsella, New Israeli Opera de Tel Aviv o el Lincoln Center de Nueva York. Abarca una gran variedad de roles como ‘Carmen‘, ‘Charlotte‘, ‘Rosina ‘o ‘Cherubino‘. Manuela de ‘la Chulapona‘ fue su primer papel en el Teatro de la Zarzuela, habiendo luego cantado allí La Princesa de ‘Luzán de Pan y Toros‘, Diana de los ‘Diamantes de la Corona‘ y Laura de ‘Las Calatravas‘. En la actualidad combina su vida artística con una dedicada labor educativa en el mundo del canto y en el de la empresa.
Con el mejor decorado de fondo: los capiteles de la Colegiata de San Isidro e iluminadas por un sol espléndido, pasamos el medio día en una distendida conversación con la dicharachera y reivindicativa Margarita y la elegante y amable Lola.
Estamos en la terraza privada del Teatro de la Latina, un enclave fantástico, justo delante de la Plaza de la Cebada. ¿Cuál de vuestras tres producciones se desarrolla en este lugar?
Margarita: ‘La Chulapona’, por supuesto, así que vamos a estar absolutamente situadas.
Lola: Es el teatro más castizo de Madrid.
Hace años que no se programaba zarzuela en este teatro.
M: Sí, hace muchos años que no se hace zarzuela aquí.
¿Ha sido difícil volver a introducirla? ¿Es un género que se entiende bien para las nuevas audiencias?
M: Sí, yo creo que el problema no es el género. El género es perfectamente entendible. El problema es que la gente venga, lo vea y entonces repite, seguro. Se dice que éste es un género para gente mayor, pero yo debuté con 15 años haciendo Zarzuela. Y ahora que tengo bastantes más lo siguen diciendo. Y claro, yo me pregunto, ¿y el público mayor que venía a verme cuando tenía 15 años? No es el mismo que está ahora. Entonces, ¿qué ha pasado? Pues que sí hemos creado un nuevo público, que es el que nos viene a ver.
Nosotros en DRAO Producciones tenemos experiencias con la infancia, porque en ‘Agua Azucarillos y Aguardiente‘ trabajamos con un corito de 15 niños, que también trabajan en los musicales, y a los que se les ha dado a conocer este género. Cuando lo conocen les encanta. Y me preguntan, ¿Cuándo vamos a hacer otra? O sea, que el problema no es el género. El problema es enseñárselo, mostrárselo.
L: Ahora lo acaban de nombrar Patrimonio Cultural Inmaterial. Esperemos que esto implique que va a haber un poco más de ayuda. Lo que no cabe duda es que, tanto dentro como fuera de España, cuando oyen estas músicas, es que alucinan, porque hay una riqueza musical dentro de las zarzuelas que está al nivel de muchas óperas. Lo que pasa es que en España, en esos años, en vez de componerse óperas, se componían zarzuelas.
M: De hecho, hay una creencia de que la Zarzuela solo está ambientada en Madrid y tenemos zarzuelas de todas las provincias, de toda España y de Latinoamérica, porque además hay un movimiento muy grande de Zarzuela, tanto en Cuba, como en México. Hay zarzuelas que son de allí, con actores de allí, y es maravilloso.
Lola, Margarita, tenéis los papeles principales de los tres títulos. ¿Qué destacaríais de los personajes que vais a representar?
L: A mí lo que me admira es que, por ejemplo, Manuela, de ‘la Chulapona‘, o la Pepa de ‘Agua Azucarillos y Aguardiente‘, en aquella época en que las mujeres nada más que pensaban en buscar marido, casarse y estar ahí cuidando del hogar y de los hijos, ellas son unas mujeres trabajadoras. Manuela tiene un taller de lavado de ropa, de plancha y la Pepa ha conseguido tener su puesto de agua, azucarillos y aguardiente. Y luego, eran de una clase social baja, pero yo creo que gracias a esto estas mujeres se desarrollaban y se realizaban mucho más que las nobles y aristócratas, que las pobres solo estaban ahí de decoración.
M: Claro, hay que saber con qué ojos se viene a mirar esto, ¿no? Hay gente que a lo mejor ve la zarzuela y dice: “¡ay!, este gesto, ¡qué machista es!” No, estamos hablando de obras que nos están mostrando las costumbres de una época. Yo creo que esto es muy instructivo a la hora de decir: “eso es lo que no puede pasar ahora”. No se puede ver como que nadie está intentando poner la Zarzuela para crear un ejemplo de algo. Pero es cierto que si cualquiera de nosotras hemos hablado con nuestros abuelos, habremos visto gestos que ahora mismo no entrarían en ningún sitio, ¿no? O sea, acabarían en la cárcel.
L: Sobre todo el Felipe de’ La Revoltosa‘, que es un celoso, maltratador y que al final la zarzuela termina diciendo ¡Viva Felipe! Dices tú, pero bueno, vamos a ver, ¡si se titula La Revoltosa!
M: Bueno, maltratador. Yo creo que ahí te has pasado un poco. No sé. Yo creo que, y voy a hablar con Maripepa, yo creo que tenéis ahí una relación un poquito tóxica. Los dos sois un poquito celosos.
L: Pero el más celoso es él.
M: Él es el celoso y tú lo alimentas.
L: Y yo lo alimento para ver si se despierta. Pero el hombre cada vez va más en barrena, el pobre.
Reflexionando sobre los títulos: en ‘La Chulapona‘ la música es de Moreno Torroba, en ‘La Revoltosa‘ de Ruperto Chapí; en ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente‘ de Chueca. Los tres son hombres. Y los tres hacen música sobre personajes femeninos. Resulta muy curioso que a finales del siglo XIX y principios del XX, la mujer que retratan no es una mujer de estar en casa cuidando a los hijos.
L: Esa reflexión que has hecho me la he hecho yo también estos días, porque estoy haciendo también un trabajo sobre heroínas de la ópera. Y he pensado lo mismo. Todos estos personajes femeninos que tienen siempre tanta fuerza, en contraposición con, por ejemplo, los tenores que son cobardes, que tiene que venir ella a sacarle las castañas del fuego. Y dices tú: éstos los han creado hombres. Es bonito eso ¿no?
M: Sí, es que tampoco tenemos que ver a los hombres como enemigos. A ellos también les ha tocado vivir un momento en el que probablemente, algunos, aunque hayan asumido roles porque eran así, podrían estar en desacuerdo. Si no, por muy heroínas que fuésemos nosotras, tenían absolutamente todo el poder. O sea, que también ellos han cedido…
Pienso que debemos remar todos a una y cambiar lo que aún es injusto. No debemos demonizar al hombre, a mí el hombre me gusta…
L: Ojalá llegue un momento en que se asiente solo y no tengamos que hablar de esto.
De los títulos que vais a representar, ‘La Chulapona‘ es Zarzuela grande, en contraposición al género chico. ¿Qué diferencia hay entre ambos géneros? Porque mucha gente cree que la Zarzuela es “nuestro género chico”.
M: La diferencia entre género chico y género grande es una cuestión de duración, no de calidad. Tengo que decir que la zarzuela que vamos a hacer aquí en La Latina, aunque hacemos títulos de género chico, como ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente‘ o ‘La Revoltosa‘, aquí no van a ser género chico. Y te digo por qué.
Este género chico, cuando se programaba antiguamente, se ponía en programa doble. Se ponían dos obras de género chico para que el público que pagaba su entrada no se sintiera timado, o se hacía un “Fin de Fiesta”, con números de otras zarzuelas al final, como pegados. Entonces, ¿qué hemos hecho nosotros? Sin tocar nada de la esencia del argumento, Luis Roquero, que es el director artístico de la compañía DRAO Producciones, que está detrás de este espectáculo, ha introducido números musicales de otras zarzuelas del mismo autor, pero sin que se perciba como un relleno, sino perfectamente incorporado y haciendo que la duración de la obra sea la de una Zarzuela grande, en vez de representar dos títulos seguidos.

La diferencia entre género chico y género grande es una cuestión de duración, no de calidad
Margarita Marbán
Por ejemplo, en el caso de ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente‘ hemos dado más protagonismo a los niños que están en el parque con las niñeras, que ese sí que es un número de esta obra, pero los hemos incluido además en otros números.
L: Lo hacen divino. Ver a los niños merece la pena.
¿Cómo habéis hecho la selección de los niños?
M: Hicieron un casting y un periodo de ensayos más prolongado, porque este espectáculo ya lo hemos hecho en gira por la red de teatros de la Comunidad de Madrid. Con los niños no te puedes relajar en ningún momento, seguimos todavía preparándolos, porque en ellos es todo frescura, que es maravilloso, pero la frescura hay que controlarla. Pero da gusto, te enseñan mucho.
L: Es que lo viven con una ilusión…
Hay un momento de tutti grandioso con todo el elenco en escena, ¿cómo se controla eso?
L: La verdad es que esto lo hacen muy bien. Lo único que, claro, a veces corretean por el escenario…
M: Tienen a una persona que está con ellos todo el tiempo. Porque tú puedes controlar un niño, pero 15 ó 16 niños, el primer día están todos muy tímidos, pero luego…
Para el espectáculo es fenomenal, porque hay que recrear una plaza de Madrid donde iban las niñeras a ligar con los militares. Llevaban a los niños a jugar por ahí y pasaban de ellos porque estaban a su tema. Entonces, esa viveza de la plaza, no hay otra manera de recrearla que con los niños realmente con toda su energía. La energía de que siempre es la primera vez.
Hablando de primeras veces, Lola, el mismo personaje que vas a hacer ahora en ‘La Chulapona‘ ya lo debutaste en el Teatro de la Zarzuela.
L: Sí, es verdad. Es el primer papel que hice en mi vida sobre el escenario.
¿Y cómo te sentiste? ¿Qué recuerdo tienes de ese momento que trasladas ahora?
L: Pues es que ese personaje lo tengo como en el ADN, porque lo he querido tanto… Ha sido tan importante para mí…Y lo ensayé muchísimo, muchísimo. Luego se hizo en gira por Sudamérica también. Las cosas que tienes bien trabajadas son más fáciles de hacer porque el cuerpo tiene memoria muscular y además tienes en la cabeza muchas imágenes.
¿Podemos decir que va a ser especial?
L: Bueno, espero que sí. Yo voy a poner ahí todo lo que tengo.
En el elenco vamos a poder ver a actores y cantantes muy reconocidos
M: Exacto. Por ejemplo, tenemos a la cantante-actriz Charo Reina, que está entregadísima, ilusionadísima. No es la primera vez que trabaja en esta compañía.
L: Y está también María Rodríguez. Son grandes de la zarzuela. Grandes profesionales, con ya a sus espaldas muchísima experiencia.
M: Tenemos a Pedro Javier, que es maravilloso. Verle en esa escena de los churros de la Revoltosa es desternillante.
L: Y con Charo Reina harán un dúo que te mueres.
M: Es que hay humor, hay sensibilidad, hay buena música.
Y hay sentimientos fuertes. Estoy pensando en vuestro dúo de ‘La Chulapona‘.
M: Es que se me pone la piel de punta. Ese momento del perdón…
Manuela, ‘la Chulapona‘ (a quién dará vida Lola Casariego), salía con un hombre (José María), y se lo pone en bandeja a Rosario (Margarita Marbán). Mientras Rosario empieza a salir con él, se queda embarazada. Sin saberlo, vuelve José María a salir con Manuela. Estando en su mejor momento, Rosario viene a pedir a Manuela que deje a José María para que su hijo se pueda criar con su padre. Es un dramón.
L: Es la grandeza de esa mujer, de La Chulapona. Que perdona, se sacrifica.
M: Pues lo que han hecho las mujeres muchos años.
Además de grandes actores y cantantes ¿qué tipo de agrupación musical os va a acompañar?
M: Es un valor decir hoy en día que tenemos una orquesta de veinte músicos en directo. No es una orquesta resumida o un piano acompañado de tres músicos. No señor, es música en directo con una orquesta de verdad. Y se nota.
Solo de compañía, entre orquesta, la gente que está arriba del escenario, los técnicos, etc., estamos hablando en cada espectáculo de mover 60 personas. Eso sin contar el personal del Teatro de La Latina que nos acoge y al que estamos agradecidos de corazón. Por ejemplo, en ‘La Chulapona‘ hay un tablao flamenco metido dentro del espectáculo. Con su bailaora, sus palmeros y su cantante flamenco.

La zarzuela es un género que combina música, canto lírico, canto popular, baile y teatro hablado.
Lola Casariego
¿Entonces, si hay tanta variedad de artistas, en qué consiste la Zarzuela?
L: Para la gente que no lo conozca mucho, es un género que combina música, canto lírico, canto popular, baile y teatro hablado.
M: Además, muchas veces hay una historia central, a lo mejor dramática, pero alrededor de ella hay situaciones cómicas que te desternillas. Tiene de todo.
L: Y es un pedazo de historia de nuestro país que todo el mundo debería conocer, como en un museo.
M: Sin complejos quiero decir que la Zarzuela es nuestra comedia musical y debería tener el sitio que se merece. Estamos luchando para eso. Así que invitamos a que el público nos ayude y acuda a ver ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente‘, ‘La Chulapona‘ y ‘La Revoltosa‘ del 7 al 25 de agosto en Teatro de la Latina.