
El pasado viernes fuimos a ver el ya clásico contemporáneo Ñaque o de piojos y actores, de José Sanchis Sinisterra, en el Teatro del Barrio. Una versión revisada y dirigida por el propio autor junto a Daniela De Vecchi.
Javier Godino y Joan Martínez Vidal dan vida a Solano y Ríos, dos cómicos del siglo XVI atrapados en el tiempo, en un teatro vacío, desorientados y cubiertos de polvo. Intentan recordar quiénes son y por qué siguen allí, hasta que descubren que lo único que pueden hacer, y lo que les mantiene con vida, es representar.
La obra es una profunda reflexión metateatral sobre el hecho mismo de hacer teatro, sobre la identidad del actor y su fragilidad frente al olvido. Sanchis Sinisterra rinde homenaje a aquellos cómicos errantes que recorrían los pueblos con su arte, pero también convierte su historia en una metáfora de la existencia humana: actuar es sobrevivir, seguir creando es resistir frente al paso del tiempo y la muerte.
Con una puesta en escena mínima y un lenguaje que combina humor, ternura, melancolía y el absurdo, Ñaque convierte el escenario en un espacio suspendido entre la vida y la representación. Es una obra poética y profundamente teatral que invita a pensar en la memoria, la fugacidad del arte y la necesidad vital de contar historias, incluso cuando ya nadie escucha.
El texto es una delicia, y su tema inagotable: siempre nos enfrentaremos a las preguntas eternas del “¿para qué?”, “¿por qué?”, “¿quiénes somos?”. Los actores mostraron una técnica impecable, especialmente en las partes en las que encarnaban a los cómicos y representaban las comedias dentro de la obra. Quizás la cuestión que quedó flotando fue cómo traer un clásico contemporáneo al presente y lograr que conecte del todo con el público; las partes más bellas del texto, aquellas que hablan de la agonía de existir o de la necesidad de hacer, corren el riesgo, en ocasiones, de quedarse en lo intelectual y no calar del todo en el cuerpo.
A destacar, una iluminación deliciosa que cuida al detalle los momentos más íntimos y una escenografía mínima pero perfecta para la ocasión. Es de agradecer la riqueza de la programación del Teatro del Barrio, que sigue apostando por autores contemporáneos, algunos ya clásicos en vida, junto a creadores emergentes y colectivos sociales. Una oferta teatral de una diversidad y vitalidad admirables. Un lugar donde te sientes en casa nada más entrar y además puedes disfrutar de su bar y su decoración antes y después de cada obra.
Podéis disfrutar de la obra en el Teatro del Barrio hasta el 30 de noviembre
Ficha artística
Autoría: Jose Sanchis Sinisterra
Dirección: Daniela De Vecchi y Jose Sanchis Sinisterra
Interpretación: Javier godino y Joan Martínez Vidal
Una producción de Teatro a 1ª sangre
Laura Renieblas