Un cadáver aparece en un aparcamiento de Leicester. Un grupo de forenses debate su identidad. La evidencia es contundente: Ricardo III yace allí, sin pompa ni honor.
La verdadera historia del “monstruo” está por comenzar.

En esta adaptación del clásico de William Shakespeare, el director Calixto Bieito propone una puesta disruptiva y excéntrica, que enfrenta al espectador a las pasiones humanas de manera intensa y perturbadora. En un mundo saturado de crueldad, la obra funciona como un espejo incómodo donde la empatía se pone a prueba.
El drama dialoga con su contexto: la presencia de Ricardo III hoy nos recuerda a líderes enloquecidos, vengativos y débiles, monstruos de poder que terminan devorados por sus propios fantasmas. Una reflexión sobre la justicia poética y, quizá, un hilo de esperanza para el pueblo.

La obra se abre con un portón metálico que simboliza el estacionamiento y una armadura abandonada al costado del escenario. Detrás, los intérpretes se mueven en una fiesta constante, mientras Ricardo (Joaquín Furriel) maquina su ascenso al poder. La sobrecarga de estímulos visuales y actorales desafía la narrativa lineal: no se trata de seguir la historia paso a paso, si no de vivir la intensidad de la vida de Ricardo.

Furriel compone un Ricardo grotesco y desencajado, pero con matices que permiten comprender su humanidad. Su actuación rompe la cuarta pared, combinando gestos cómicos y desesperados hasta un final devastador: Ricardo, encerrado en una jaula, se convierte en un fenómeno triste, acosado por sus propios fantasmas. La escena recuerda que incluso los villanos son seres frágiles.
El exceso domina todo el elenco. Lady Anne (María Figueras) transita la locura y la desolación, mientras la Reina Margarita (Silvina Sabater) recorre la obra maldiciendo a Ricardo y anticipando su caída. Sangre, comida, tierra y violencia crean un ambiente abrumador y casi nauseabundo, dejando al espectador impactado y, a la vez, con la necesidad de seguir observando.
En un entorno oscuro, acompañado por una propuesta sonora lúgubre y tenebrosa, esta versión de Ricardo III nos recuerda que la maldad trasciende tiempos, personas y huesos. Es parte del ser humano; todos, en algún momento, pueden ser víctimas y verdugos de su propia maldad.

La verdadera historia de Ricardo III es una producción del Teatro San Martín–Complejo Teatral de Buenos Aires, que se presentó en Teatros del Canal del 30 de septiembre al 9 de octubre de 2025.
Ficha técnica
Teatro
Estreno en España / Canal Hispanidad
País: Argentina
Idioma: español
Duración: 2 h (sin intermedio)
Elenco:
Ricardo – Joaquín Furriel
Tyrell, asesino 1 y periodista – Luis Ziembrowski
Duquesa de York y genetista – Ingrid Pelicori
Reina Isabel y forense 3 – Belén Blanco
Lady Ana y forense 2 – María Figueras
Buckingham e historiador – Marcos Montes
Clarence y forense 4 – Luciano Suardi
Hastings, asesino 2 y arqueólogo – Ivan Moschner
Rey Eduardo y profesor – Luis “Luisón” Herrera
Reina Margarita y forense 1 – Silvina Sabater
Traducción: Lautaro Vilo
Dramaturgia: Adrià Reixach
Dirección general: Calixto Bieito
Diseño de escenografía: Barbora Horáková Joly
Diseño de vestuario: Paula Klein
Diseño de iluminación: Calixto Bieito, Omar San Cristóbal
Música original: Janiv Oron
Diseño de vídeo: Adrià Reixach
Puesta de sonido: Miguel Álvarez
Asistencia de vestuario: Camila Ferrin
Adaptación de escenografía: Vanesa Abramovich
Asistencia de escenografía: Catalina Quetto, Adrià Reixach
EQUIPO CTBA
Coordinación de producción artística: Lourdes Maro, Gonzalo Bao
Coordinación de producción técnica: Magdalena Berreta Miguez, Pedro Colavino
Coordinación de escenarios: Ana Iglesias, Magui Garrido, Ana María Converti
Coordinación de talleres de escenografía: Muriel Giménez
Coordinación de talleres de vestuario: Sofia Davies, Camila Ferrin
Equipo audiovisual:
Niña: Francesca Turco
Niño: Jeremías Da Cruz
Realización: David Gregory, Lucía Ziri Húngaro
Producción ejecutiva: Martín Labarca
Dirección: Sebastián Schindel, Adrià Reixach
Una producción del Teatro San Martín-Complejo Teatral de Buenos Aires
Con la colaboración de Air Europa.