La mexicana película de Fernando Frías de la Parra irrumpe en los Goya con la nominación a mejor película americana. Un relato sobre los sueños pandilleros, y las ganas de evadirse del mundo que rodea a un adolescente que vive en un barrio problemático en Monterrey.
Una cinta que nos habla de buscar nuestro lugar en el mundo. La lucha por adaptarnos a lo desconocido para sobrevivir. Buscar la identidad. Sentirnos parte de algo y fuera de todo.