Los domingos en el Teatro del Barrio están a rebosar de oferta cultural. Mientras el barrio de Lavapiés lucha día a día contra la gentrificación en esta sala que lleva desde abierta desde el 2013 se sigue apostando por una programación que recoja las voces y proyectos culturales del barrio así como sus propuestas ciudadanas.
Este domingo 2 de junio pudimos ver ‘Sobria y Serena‘ y ‘Gandula, ley de vagos y maleantes‘, de la que os hablamos este artículo.
Apostar por un espectáculo como el de ‘Sobria y Serena’ denota un desafío hacia una programación valiente porque no deja títere con cabeza. ‘Sobria y Serena‘ (y Pura) son tres señoras en proceso de reinserción. Intentan dejar atrás su vida pasada de hippies, piojosas feministas y contestatarias para convertirse en señoras decentes y devotas. De paso pretenden enderezar a todo desviado que se encuentren por el camino. ¿Cómo lo hacen? Enfrentándose al trauma: tienen que cantar las canciones de mierda que compusieron cuando andaban alejadas del camino de Dios hasta que las repudien.
El proyecto está compuesto por Itziar Bajo, chelista y voces, interpretando a Pura, Bea Gomez, guitarrista y voces, bajo el papel de Serena y Teresa Alonso a la dirección, dramaturgia y mocatriz interpretando a Sobria.
Entre risas, mamarrachadas y cánticos tan vulgares como desgarradores hacen que el público se ría a carcajadas, y de repente se vea envuelto en lágrimas por la emoción, pues, sin en algo son expertas, es en meterla clavada y pasar del comentario más irreverente al verso más resbaladizo que se te mete dentro y te atraviesa hasta agarrarte bien las entrañas. Teresa Alonso es la poeta y directora que se esconde detrás de este despropósito.Sus versos no dejan indiferente y son traicioneros por atraparte desprevenida. Os dejamos la entrevista que tuvimos el placer de realizarle:
Entrevista
Definís ‘Sobria y Serena‘ como algo que está “a medio camino entre la espiritualidad y tu abuela, entre Johann Sebastián Bach y Lola Flores, entre una tarde en el Reina Sofia y la feria de tu pueblo” ¿Os lo pasáis bien verdad?
De eso se trata.
¿Cómo empezó ‘Sobria y Serena‘?
Empezó porque Bea y yo (Serena y Sobria) nos conocimos en el 15M, en la acampada. Antes éramos un grupo que se llamaba “libérame el caos” y empezamos a hacer conciertos en centros sociales…. Después nació mucho de la improvisación, yo daba la chapa, a Bea le daba mucha vergüenza y lo jugábamos, más tarde vino Pura con su chelo y el concepto se fue desarrollando concierto a concierto. Tocamos mucho en movimientos sociales, en okupas, en la calle, y después empezamos a ir a teatros, salas, nos empezaron a surgir fans en búsqueda de unas guías. Gente perdida. Hace poco llenamos la Galileo donde pudimos llevar una banda. Hubo 400 personas y fue brutal. Fue muy guay poder tocar con una banda, además Pura estaba embarazadísima así que en el escenario no podíamos caber más.
Habéis grabado un disco… que como no podía ser de otra manera es un híbrido de conceptos, podcast, radioteatro, música, poesía….
Cuando ya llevábamos un recorrido escribí un guión y el proyecto fue cogiendo más forma. El primer monólogo que escribí fue “estoy tan deconstruida que soy un átomo” Entonces en un concierto en La horizontal vino un productor y nos propuso grabar. Hicimos un crowdfunding y así se creó. El disco es un te-deconstruyo y es como si tomases un té con Sobria y Serena mientras te vamos a dar un adoctrinamiento que no has pedido cantando canciones de mierda.
¿De dónde nace el personaje de Sobria?
Vengo de un colegio de monjas no mixto y tengo todo este personaje metido dentro de mí. Lo he vivido en mi familia, en mi educación y lo he hecho mi alter ego. El personaje me permite vomitar un poco todo esto. Me permite liberarlo. He de decir que aunque nos metamos con la Iglesia no tenemos nada en contra de Cristo.
Tener este personaje me permite también hacer autocrítica dentro de la izquierda. Que no sea un discurso autocomplaciente, estamos en contra del pensamiento único. Ha venido gente de derechas y se ríen muchísimo porque nos metemos mucho con los hippies y metemos caña a los progres y claro, se sienten identificados.
¿Hacia donde camina el proyecto? ¿Cuáles son vuestras metas?
Pues ojalá nos salgan muchos bolos más y haya más salas que apuesten por él. Sabemos que es un proyecto radical, no tenemos pelos en la lengua y eso puede asustar. Pero hay que ser valientes y ojalá pudiéramos llegar a teatros públicos.
Dejando a Teresa a un lado, ¿Qué le diría Sobria a nuestros lectores?
¿Son izquierdiosos o qué?
Son gente que le gusta la cultura.
Bueno pues si son progres Dejaros de dárosla de rojos y dejad de lameros los sobacos, echaos desodorante que no sea de piedra de alumbre porque no funciona y compraros el disco para de-construiros o venir a los shows que vaya habiendo. Y a los otros que vengan a ayudarnos con estos despropósitos. Estad atentos por si nos renuevan los del Teatro del Barrio y seguidnos en las redes para enderezaros un poquillo que falta os hace.
Entrevista realizada por Laura Caso