El nuevo trabajo de Fernando León de Aranoa ha tardado 15 años en ver la luz de un proyector, o lo que es lo mismo, en aparecer sobre la gran pantalla. Sintiéndolo mucho es el documental sobre una de esas figuras importante del panorama musical español, e incluso latinoamericano: Joaquín Sabina. Ahora el film se encuentra nominado a los 28 premios Forqué como mejor película documental que se celebran esta semana. Y en esa misma categoría en los premios Goya además de mejor canción original.

Durante el recorrido del documental, acompañamos a un Joaquín Sabina que se mueve entre diferentes experiencias a lo largo de estos últimos años: la tensión, la alegría, los nervios, las risas… e incluso el trágico accidente.
Un cantautor lleno de palabras y versos, que nos invita a una retrospectiva sobre sus pasos, conociendo de dónde viene y donde ha conseguido estar.
La película no es una despedida, es un elogio a toda una carrera que aun continúa. A los fans les encantará acompañar a Joaquín entre bambalinas, en el backstage, creando letras e incluso en sus grabaciones de estudio. Y es que Sabina nos lleva por la calle de la melancolía pero nos conquista con las canciones más bonitas del mundo.