Acércate a las artes escénicas y audiovisuales
Acércate a las artes escénicas y audiovisuales

Italianeses y el arte de contar historias.

El pasado 10 de abril tuvimos la oportunidad de asistir de nuevo al Teatro del Barrio para ver la obra Italianeses.
Si bien recientemente acudimos a ver un gran trabajo coral en la obra de Lavapiés que llenó todo marzo y volverá en mayo, esta vez fuimos a un espectáculo totalmente íntimo, con un solo actor que se sobra y se basta para dar vida a todo un universo increíble. Uno que te lleva a no cerrar los ojos y quedarte como una niña pequeña, hipnotizada ante un ancestral bululú.

Italianeses es una obra escrita por Saverio La Ruina y dirigida por María Gómez De Castro y Riccardo Rigamonti.
Riccardo es, además, el encargado de darle vida a todo el universo de Saverio. Cuenta en primera persona la historia de un niño nacido en Albania, hijo de un soldado italiano y una mujer local, que fue internado en campos de concentración tras la Segunda Guerra Mundial y olvidado por ambos países. Ese niño crece y se hace mayor hasta que, en 1991, con la caída del régimen comunista de Albania, le conceden la libertad y viaja a Italia para conocer la identidad que le fue negada.

A través de sus ojos —y recordando la más pura inocencia y magia de La vida es bella— va contando su historia con saltos, idas y venidas, interrupciones, giros y despistes que van enganchando al espectador, quien, a través de las manos y la voz de un solo actor, ve a los miles de personajes que cruzaron por su vida, los lugares en los que estuvo y, lo más emotivo de todo, los lugares con los que soñaba. Hay que decir que el texto es pura poesía y ternura y solo le hacía falta un gran actor que lo habitase.

El personaje, Tonino Cantisan, está en constante búsqueda de su identidad, porque “mamá, si no soy como ellos, ¿cómo soy?”. Sastre, enamoradizo, soñador. Este es Tonino quien más que vivir la vida, la ha soñado.

Es una obra de pura artesanía teatral, construida milimétricamente con el arte del actor. Riccardo controla al detalle cada pausa, cada gesto, cada mirada, y una vez construido todo el engranaje, hace que nazca la magia.

Tuvimos la suerte de verla en la sala Café-Teatro, que se habilita de vez en cuando en el Teatro del Barrio. Y digo suerte porque, aunque también estrenaron en la sala principal con anterioridad, fue un privilegio disfrutar de un actor tan entregado tan cerca y vivir la magia del actor-narrador.

Saverio, el autor, ha estrenado además un documental sobre esta realidad social que pocos conocen, con el objetivo de sacar del olvido la memoria de quienes aún viven y han sido testigos en primera persona de la barbarie y de las consecuencias de la necesidad y la crueldad humanas.

Ojalá reprogramen esta obra, que fue candidata a los Premios Max en el 2024.
Y si tenéis oportunidad de ir a verla, no lo dudéis, porque: pocas veces basta tan poco para que ocurra tanto. Una persona que cuenta, otras que escuchan, y un universo entero que os atrapa en el tiempo.
La magia del teatro.

Laura Renieblas

¡No te pierdas las novedades!

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.